Rusia se prepara para cortar
suministro de gas a Alemania
Vierne5. Rusia comenzó a cortar el suministro de gas natural a Europa,
cumpliendo su amenaza de interrumpir las entregas a los países «poco
amistosos» que se nieguen a pagar en rublos.
El gigante energético estatal ruso, Gazprom dijo que había suspendido el
suministro de gas natural a Bulgaria y Polonia después de que estos países
rechazaran el ultimátum del presidente Vladimir Putin de pagar en rublos, en
lugar de en euros, como parte de un esfuerzo más amplio para apuntalar la
moneda rusa mientras su economía se tambalea bajo el peso de las sanciones
occidentales.
Alemania podría ser el próximo paso y sus autoridades han dejado entre ver
que es probable que en su país se proceda a un racionamiento del
combustible, cosa que ha generado alarma e la población.
La medida supone una importante escalada en el conflicto económico entre
Rusia y Occidente, y la respuesta más seria hasta ahora de Moscú a varias
rondas de sanciones europeas anunciadas desde que Putin ordenó la invasión
de Ucrania en febrero.
Rusia dejará de suministrar ya gas a Polonia, según empresa estatal polaca. La
presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que la
suspensión equivalía a un «chantaje». Afirmó que los Estados miembros de la
Unión Europea se reunieron para mantener conversaciones de emergencia, y
que algunos ya han empezado a enviar gas a Polonia y Bulgaria.
«La era de los combustibles fósiles rusos en Europa llegará a su fin. Europa
está avanzando en materia de energía», dijo en un comunicado.
Es posible que Polonia y Bulgaria puedan hacer frente a la situación, pero si
Rusia corta el suministro a otros países de la Unión, y en particular a Alemania
e Italia, los preparativos de Europa se verán sometidos a una dura prueba.
Ambas economías del G7 han manifestado su intención de seguir pagando el
gas en euros o dólares.
Según la Comisión Europea, el bloque depende de Rusia para alrededor del 45
por ciento de sus importaciones de gas natural. Las instalaciones de
almacenamiento de gas de la Unión están llenas en un 32 por ciento, según
Gas Infrastructure Europe. Esta cifra es muy inferior al objetivo del 80 por
ciento que el bloque se ha fijado para sus estados miembros antes de
noviembre.

